Villa Empain

Pocas residencias privadas en Bruselas se pueden considerar tan bellas como la Villa Empain (quizá la obra maestra de la Secesión, el Palacio Stoclet, pero desgraciadamente esta última no se encuentra abierta al público). La Villa Empain, sede de la Fundación Boghossian para el arte y el diálogo entre las culturas de Oriente y Occidente, es el gusto y el lujo hechos ladrillo. Se trata, como el Théàtre des Champs Elysées de París, de un art deco puro, sin excesos decorativos y con un uso extensivo del mármol gris, material fabuloso que se encuentra abundantemente en Bélgica. Desde dentro, la casa se abre a la piscina que se encuentra en la parte trasera y que uno ubicaría con más realismo en Hollywood más que en la lluviosa Bruselas. Desde fuera, la entrada principal es el eje de este magnífico joyero art deco del tamaño de una mansión.

La historia de la casa es tan fascinante como la arquitectura misma. El Barón Louis Empain la mandó construir al arquitecto suizo Michel Polak como mansión privada en 1930 pero pronto el esplendor de la misma le haría considerar donarla al estado con la intención de crear un museo de arte contemporáneo. El proyecto tendría que esperar setenta años hasta completarse. En el ínterin, sirvió primero a la Alemania nazi, luego a la URSS como embajada en Bélgica y más tarde al canal de televisión RTL.

En la villa tienen lugar muchas exposiciones sumamente interesantes. La presente, desde el 24 de septiembre de 2015 hasta el 24 de enero de 2016, en conmemoración del centenario del genocidio armenio, le hará descubrir dos referencias mayores de la cultura armenia contemporánea: el artista plástico Sarkis (Estambul, 1938) y el director cinematográfico Sergueï Parajanov (Tiflis, 1924-Yerevan, 1990). La instalación de aparatos de televisión con hipnópticas imágenes de su personalísima versión de la vida del poeta armenio Sayat Nova (“El color de las granadas”, 1968) en el hall de entrada da el tono para el resto de la visita.

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