Rik Wouters

El Museo de Ixelles realiza su particular homenaje a la Primera Guerra Mundial con la exposición “Artistas belgas entre el exilio y la melancolía” en la que se pueden seguir las obras y visicitudes de un grupo de jóvenes artistas durante la Gran Guerra.

 

«La virgen loca» de Rik Wouters.

Rik Wouters (1882-1916) destaca entre ellos en razón de su breve pero intensa carrera. A diferencia del resto, comenzó su carrera artística como escultor para convertirse más tarde en pintor (como la mayoría de los demás). En la exposición, se puede admirar una de sus esculturas más conocidas “la virgen loca”, una escultura dinámica y absolutamente tridimensional (es fascinante desde cualquier ángulo) inspirada en la bailarina norteamericana Isadora Duncan. A pesar de que las bailarinas fueron un tema favorito de la escultura art nouveau y art deco, la suya es excepcional: el título es idóneo en la medida en que se quiera destacar como una explosión de energía y vida. De hecho, esta bailarina es más bien una excepción en su estilo, que es en general mucho más estático, centrado en el reflejo de la luz sobre las figuras. Tan versátil es Wouters que no existe consenso a la hora de calificarlo; para algunos es un post-impresionista mientras que otros ven en él a un fauvista.

 

Rik Wouters : Rik Wouters, autoportrait

Autorretrato de Rik Wouters.

Wouters pasó nueve meses en un campo de internamiento en Holanda durante el primer año de guerra para luego permanecer en Amsterdam, seducido por sus museos. Morirá poco después de un cáncer de cara. Su amigo el pintor Edgard Tytgat ilustrará su vida en una colección de grabados (también presentes en la exposición).